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viernes, 21 de abril de 2017

Aluvión de recomendaciones

Hoy me tomo una pausa de los géneros habituales para hacer unas cuantas recomendaciones variadas, recomendaciones en las que tocaré todo aquello que también me gusta y que no cae dentro de la fantasía o la ciencia ficción.

CLÁSICOS DE LA CIENCIA FICCIÓN





















Empiezo por dos de las novelas más reconocidas dentro de la ciencia ficción. El primero de ellos, Dune de Frank Herbert, publicada en 1965 y que ganó tanto el premio Hugo como el Nébula. La historia gira en torno a Paul Atreides, que tendrá que abrirse paso y sobrevivir en el árido planeta de Arrakis, en un camino mesíanico de venganza contra los que intentaron destruir su Casa. Puede parecer el habitual recorrido del héroe visto ya hasta la saciedad, pero Herbert retuerce los conceptos ya clásicos hace cincuenta años dejando una obra de obligada lectura.

El segundo sería El juego de Ender, que justamente acaba de cumplir treinta años de su publicación en España. La novela más reconocible de Orson Scott Card y que también ganó el Hugo y el Nébula. Ender es un niño de apenas seis años que es reclutado para convertirse en un líder militar para enfrentarse a una raza de alienígenas de aspecto de insectos. Un relato duro, que ahonda en temas más allá de lo bélico mientra Ender se convierte en algo más que el mejor comandante de la humanidad.

CLÁSICOS DE LA FANTASÍA




















Dentro de la fantasía, ahora que el mundo de Malaz vuelve a adquirir relevancia tras su nueva publicación en castellano, es el momento de adentrarse en las filas de La Compañía Negra, las novelas de Glen Cook que sirvieron de inspiración a Erikson. Publicada en 1984, en una epoca en la que la fantasía parecía empeñada en repetir los mismo patrones hasta el infinito. Cook presenta una compañía de mercenarios de dudoso pasado, carentes de cualquier atisbo honorable y donde la magia se usa con la contundencia de un golpe de espada. 

En una dirección distinta se encuadra El Trono de Huesos de Dragón, primera tomo de Añoranzas y Pesares. Tad Williams rompió los esquemas con esta saga, demostrando que el género era algo más que unos cuantos tópicos manidos. Un mundo cargado de infinidad de detalles, cuidado y sin nada dejado al azar. Dos hermanos enfrentados por el trono de su padre, dispuestos a asumir grandes riesgos para derrotar al otro.

NOVELA HISTÓRICA



















La pluma de Collen McCullough reconstruye la ciudad de Roma más esplendorosa en su heptalogía sobre el fin de la Republica y el comienzo del Imperio. Lo hace con una sencillez natural, con un dominio absoluto de los hechos que relata y al mismo tiempo acercándolo al lector más casual con total sencillez. El Primer Hombre de Roma es el punto de arranque, tan monumental como la propia Roma. Batallas tanto en el campo de la política como en tierras de Numidia, mientras Mario y Sila inician la lucha por ser el hombre más importante de la Republica.

El Águila del Imperio
nos lleva a la época del Emperador Claudio, dando inicio a la aclamada obra sobre el centurión Cato de Simon Scarrow, uno de los nombres más relevantes en la novela histórica actual. Cato y Macro, los dos amigos protagonistas, toman el mismo papel de la serie de la HBO Roma, siendo dos soldados que se ven envueltos en sucesos de relevancia dentro del Imperio Romano. Es una apuesta por la acción más inmediata, dejando a un lado las intrigas políticas y optando por un agradable entretenimiento sin muchas dificultades.

COMIC




















Última parada en el mundo comic, aunque muy alejado de los héroes y similares. Hablar de Alan Moore es hacerlo de uno de los guionistas más grandes del mundo de las viñetas. Su forma de entender el comic, no limitado a las simplezas que uno puede encontrarse en las colecciones más regulares. Providence es su última gran obra, una revisión de los mitos de Lovecraft bajo el prisma personal del propio Moore y con un toque más "realista". Providence narra el viaje de un periodista en busca de la explicación de un misterio, un recorrido por las novelas de los mitos plasmados como solo Moore sabe hacerlo.

J. M. Straczynski saltó de los guiones de la televisión al mundo del comic, en un camino que suele realizarse a la inversa. Dejando a un lado su labor en las series regulares de superhéroes, sus miniseries son autenticas joyas donde la acción se convierte más en un complemento y no en el eje central de la historia. David Grey es un policia que investiga un duro homicidio en las primeras páginas de Midnight Nation, al más puro estilo de la novela negra. La perdida de su alma a manos de unos extraños seres le obliga a realizar un largo viaje para recuperarla antes de un año y del olvido. Una road story donde el viaje importa mucho más que el destino, con decisiones morales y filosóficas impregnadas de la búsqueda del autodescubrimiento.

miércoles, 19 de abril de 2017

Hoy recomendamos: La Cosa


EL DIRECTOR

John Carpenter es uno de los mejores directores de la historia del cine.

Así de simple y rotundo. La verdad es que Carpenter tiene detractores, pero no son nada en comparación a la avalancha de seguidores que le consideran, le consideramos, uno de los cineastas de mayor relevancia del celuloide.

Toca todos los géneros posibles en un momento u otro: horror, humor, acción, fantasía, ciencia ficción, drama... y todos con soltura, impensables para alguien que rodaba sus proyectos en pocos meses, dejando un enorme trabajo y su sello en todo momento.

Su filmografía está repleta de obras de calidad, alguna auténticos hitos del cine como Halloween (1978), que sirvió para establecer las bases del genero slasher y que llegaría a recaudar más de 65 millones en todo el mundo partiendo de un presupuesto de poco más de trescientos mil. La Niebla (1980), sería otro de sus grandes éxitos, al igual que Rescate en Nueva York (1981), Starman (1984)...

Irónicamente, sus dos películas más recordadas por su publico más fueron dos rotundos batacazos en taquilla. Tanto La Cosa como Golpe en la Pequeña China apenas tuvieron gran repercusión en su momento, pero fueron éxitos absolutos en el mercado del vídeo doméstico y del videoclub, estando consideradas hoy día como auténticas obras de culto de obligado visionado. Esos sendos fracasos terminaron por alejar a Carpenter de los proyectos ambiciosos y las grandes financiaciones, dedicándose a trabajos de bajo presupuesto donde se desenvolvía con mejor soltura.

Los '90 significaron sus últimos años de actividad continuada, con bastantes más sombras que luces. Destaca Vampiros (1998) o su Rescate en L. A. (1996) antes de retirarse parcialmente de la dirección, siendo Encerrada (2010) su último trabajo y que llegó tras un parón de nueve años.

PRODUCCIÓN Y ESTRENO

Carpenter era un fan acérrimo de El Enigma de otro mundo, película de 1951 que adaptaba el relato corto de John Campbell ¿Quién anda ahí?, por lo que cuando la Universal le ofreció la posibilidad de hacer una nueva versión, aceptó sin dudarlo mucho.

En vez de realizar directamente un remake (que no es un invento de esta época) Carpenter optó por hacer una adaptación más fiel del relato, donde la paranoía resultase capital para el desarrollo de la historia. Como protagonista eligió a Kurt Rusell, el actor fetiche de Carpenter y cuyas carreras no podrían entenderse sin el otro.

Kurt Russell es el actor principal de La Cosa
Con 15 millones de presupuesto, el más alto para el director en aquel entonces, 1982,, con nombres tan ilustres como Ennio Morricone encargándose de la banda sonora y el respaldo de un estudio como Universal, se esperaba un éxito en taquilla.

Fracasó estrepitosamente, para las cifras del cine ganar "tan solo" 4 millones es un fracaso, lo que precipitó un tropiezo para la carrera de Carpenter e incluso la perdida de proyectos futuros. El estreno de E.T. el extraterrestre, dirigida a un publico más familiar y un ambiente diametralmente opuesto supuso un rival demasiado duro para batirlo en taquilla.

Aún así, el paso del tiempo hizo de La Cosa una obra maestra, considerada la mejor obra de Carpenter, situada siempre en la parte alta de listas de películas de terror o de ficción. Como muestra un botón, está entre las 200 películas más valoradas en IMDb. Que se dice pronto.

LA COSA

El mayor acierto de la historia es desarrollarse en un paraje tan desconocido y tan aterrador como es la Antartida. Desde la primera imagen, una nave espacial acercándose a la tierra, se puede entrever que nos espera una película de ficción, pero el cambio visual de la inmensidad del espacio a la enorme nada antártica sirve de puente magistral para la presentación.

Carpenter presenta una estación científica estadounidense, cuya labor no está especificada en ningún momento y es él único punto negro si se quiere rizar el rizo. Los personajes se introducen sin muchas pretensiones hasta que se inicia la acción. Un plano de un helicóptero sobrevolando los paramos helados y nevados, persiguiendo y un hombre armado con un fusil que dispara a un perro. El perro alcanza a los americanos, el helicóptero aterriza y, en una secuencia un tanto cómica, piloto y fusilero acaban muertos y el helicóptero destruido.
El husky perseguido por los noruegos
Resulta muy creíble que los dos desconocidos, que se revela de nacionalidad noruega, sean incapaces de comunicarse con los americanos, obviando esa universalidad del cine donde todo el mundo habla inglés.

MacReady, el personaje de Kurt Russell, pilota su propio helicóptero en dirección a la base noruega en compañía del doctor y otro investigador para averiguar que impulsa ese comportamiento. Al llegar, descubren toda la base destruida, a todos los investigadores noruegos muertos, algunos por su propia mano, y a extrañas figuras carbonizadas deformes, una de las cuales se llevan con ellos en el viaje de regreso junto con unas cintas de vídeo que demostraran el descubrimiento hecho bajo el hielo por los noruegos.

Cuando el "perro" muestra su verdadera cara, la de una cosa alienígena que puede imitar y asimilar a todos los seres vivos con un mero roce, se inician las desconfianzas, los recelos. La película se convierte en un ir y venir de paranoia, de intentar averiguar quien es aún humano y quien ha sido asimilado por la criatura. Al mismo tiempo se inicia una lucha, por sobrevivir pero también para evitar que la cosa escape e infecte a toda la civilización.

Aunque la angustia no se limita solo al aspecto psicológico, no. Ni mucho menos. La Cosa deja unas cuantas escenas que se te quedarán grabadas en las retinas, todo un impacto visual en forma viscosa e imposible que se convierte en la mejor película de ambientación Lovecraft sin ser Lovecraft, no se me ocurre un trabajo que adapte con tanta solvencia la obra de uno de los maestros del terror. No llegar al gore ni a la casquería gratuita que se espera de cualquier película de miedo actual.

Una de las creaciones de la criatura
Todo eso está muy bien, pero ya aventuro la pregunta: ¿se puede ver hoy día sin que salten todas las costuras? Si. Rotundamente sí. La ventaja de usar animatronics es que algo que es real parece real a pesar del tiempo. Criaturas imposibles, amorfas, ajenas a este mundo pero que resultan verosímiles siempre y cuando se tenga en cuenta que se trata de una obra de ficción. Yo mismo vi la película por primera vez hará unos siete años, por recomendación expresa de un amigo, y admito que me dejó pegado al sofá toda una tarde. Gracias sobre todo a un final redondo, de esos de quitarse el sombrero y agradecer lo que acabo de ver.

Tengo que mencionar, como apéndice final, que en el 2011 se estrenó una película que servía de precuela para explicar los sucesos de la base noruega. Valoro positivamente que no se dedicasen a hacer una versión libre y que todos los pequeños detalles que se ven durante la visita de MacReady, algunos de apenas segundos, encontrasen su explicación y su momento en la precuela. La considero una obra meramente entretenida, pero que carece del encanto de la original de Carpenter, así como de un casting que resulta bastante deslucido al ser muchos meros figurantes sin relevancia alguna y fácilmente olvidables.

sábado, 18 de marzo de 2017

Hoy recomendamos: Joe Abercrombie

Lo que no tenga cabida en ningún otro lugar, tendrá aquí donde ubicarse. Todo. Absolutamente todo. Ya sean libros sueltos o sagas enteras, series de televisión o películas antiguas, autores desconocidos o videojuegos consagrados. Cualquier cosa que tenga que ver con la fantasía o la ciencia ficción será bienvenida y recibida.

He estado pensando durante una par de horas como dar inicio a esta nueva zona o sección del blog. De quién o de qué hablar. Al menos media decena de ideas se me pasaron por la cabeza, algunas que saldrán a colación en el futuro, pero al final me decanté por abrir fuego con el escritor Joe Abercrombie.

¿Por qué? La respuesta es sencilla: es uno de los autores más notorios en la fantasía actual, todo un referente por derecho propio. Muy pocos han logrado impactarme como lo ha hecho Abercrombie, con su estilo tan directo y rotundo como una bofetada en pleno rostro.

BIOGRAFÍA


Foto de Lou Abercrombie
Nacido en 1974 en la ciudad inglesa de Lancaster. Desde pequeño se interesó en los videojuegos y en dibujar mapas de lugares que no existían.

Ya en la Universidad de Manchester, mientras estudiaba psicología, intentó escribir sus primeras novelas, pero el resultado no fue del todo satisfactorio para él por lo que terminó abandonando ese primer intento.

Sería en 2002, mientras trabajaba como editor independiente de documentales o conciertos, cuando retomó esas historias de la universidad logrando completar La voz de las espadas dos años después.

Tras encontrarse con una negativa tras otra, finalmente fue la editorial Gollancz la que apostó por el trabajo de Abercrombie. En el 2006, finalmente su primera novela vería la luz, siguiendo en años sucesivos los otros dos volúmenes de la trilogía La Primera Ley.


LORD GRIMDARK

Este curioso nombre es con el que se presenta Abercrombie en twitter, asumiendo sin reparo alguno su posición destacada dentro de ese subgénero literario creciente dentro de la fantasía. La pregunta es evidente.

¿Qué significa Grimdark?

Cualquier conocedor de las novelas o los juegos de Warhammer 40.000 habrá escuchado alguna vez la frase en el despiadado universo del lejano futuro, solo hay guerra. Es una traducción algo libre del original in the grim darkness of the far future, there is only war. Ahí está, el origen de la definición de un genero en alza gracias a uno de los juegos de mesa más famosos.

Entonces, ¿que es el grimdark?

Como comente antes es un subgénero dentro de la ficción literaria, que cada vez está ganando más adeptos y autores en el mundo de la fantasía. El rasgo más característico es la oscuridad que impregna las obras, personajes de moralidad más que dudosa y una crudeza realista y detallada.

Una definición que se amolda como un guante a los libros de Abercrombie.

Batalla y crudeza, rasgos propios de Abercrombie

OBRA Y ESTILO

Poco más se puede decir respecto al estilo de Abercrombie tras explicar que definir el termino grimdark. Si bien no es el creador del género, sí que se ha convertido en su máximo exponente. Canción de Hielo y Fuego posiblemente es la saga más reconocida, pero son los libros de Abercrombie quién eleva esa crudeza a su máxima expresión.

En Poniente, aunque escasos, existen hombres de honor, caballeros con altos ideales. En el Círculo del Mundo, en cambio, no hay tonos grises, no hay medias tintas. ¿Quiero decir que son paisajes sombríos desprovistos de vida o alegría? No, ni mucho menos. Lo cierto es que las historias de Abercrombie son profusas y detalladas, con culturas variadas y distintas entre sí que rebosan vida.

La crudeza reside en los personajes, hombres y mujeres de moral dudosa, con motivaciones egoístas que distan mucho de los heroicos protagonistas que suelen poblar la mayoría de las novelas del género. La mejor definición de las historias de Abercrombie la dio el mismo Martin: un asesino, un envenenador, un mercenario, un salvaje... y esos son los buenos.

Una verdad que se puede entrever incluso desde las primera páginas de La Voz de las Espadas, el primer volumen de la trilogía de La Primera Ley. El planteamiento inicial, no obstante, no deja de ser algo ya visto. Un pueblo de bárbaros casi salvajes llamado el Norte y otro mas civilizados, conocido como la Unión, que viene a amoldarse a cualquier otro reino de caballeros que ya hemos visto anteriormente. Incluso la elección de un grupo de aventureros elegidos por un mago resulta todo un tópico.

Es aquí donde Abercrombie empieza a destacar, haciendo añicos un argumento tan típico y tópico. No hay héroes, no hay lazos de amistad ni ideales utópicos. Cada personaje tiene sus motivaciones cada una más egoísta y amoral que la anterior.

Y funciona. Por muy extraño que pueda parecer, la historia funciona. Antes de que los Cuelguen y El Último Argumento de los Reyes prosiguen ese camino, ampliando ese humor cínico y descarnado que destila cada dialogo de Abercrombie y que logra arrancarnos más de una carcajada.

Batallas y enfrentamientos descarnados y al final, cuando crees que ya se han terminado las sorpresas, una nueva bofetada, otra vuelta de tuerca a los tópicos que te deja clavado al asiento, incapaz de asimilar lo que acaba de pasar.

Lo mejor es que es solo el comienzo. Esta Primera Ley plantea los cimientos de lo que viene a continuación. Tres novelas más que transcurren en el mismo mundo de ficción, relacionadas en pequeños detalles que, siendo independientes, las hacen más disfrutables.

La Mejor Venganza vuelve a hacer suyo otro argumento habitual como ese el camino vengativo, retorciéndolo de una forma que solo Abercrombie es capaz de hacer. Se convierte en el preámbulo perfecto para Los Héroes, libro que considero el más redondo de todos. Tres días, una batalla y un autor desatado que coge los ingredientes de sus obras previas y hace que salten por los aires de forma absolutamente magistral.

Tierras Rojas resulta un oasis, un gota diferente a todas las demás. Abercrombie lleva el western a la fantasía en una mezcla que no termina de cuajar, que por primera vez es un tropezón. No podría clasificarlo como malo, pero sí el más flojo de todos ellos.

Debo admitir que su siguiente trabajo aún hoy me es desconocido. La trilogía del Mar Quebrado es un pequeño desvío, una apuesta por una fantasía más juvenil y más accesible. Casi podría decirse que es una forma de tomar carrerilla para regresar al Circulo del Mundo con Filos Mortales, una antología propia de relatos breves que permanece en mi lista de futuras lecturas de forma muy, muy tentadora.

Abercrombie se mueve bien en esa oscuridad moral tan propia del Grimdark, la hace suya de una forma que nadie más es capaz de imitar o de igualar. Es su virtud, aunque al mismo tiempo se convierte en el motivo que pueda provocar algo de rechazo. Es casi imposible empatizar con personajes de esa índole o compartir todas sus motivaciones o deseos. Quizá con un ligero tono gris llegase a una mayor número de lectores.

Pero entonces dejaría de ser Abercrombie y somos muchos los que adoramos esa crudeza cínica que ha llegado a ser su sello personal.